Flan de Café

¿Qué sucede cuando la suavidad y la cremosidad del flan se encuentran con el estimulante sabor del café? El resultado es un deleite celestial para los amantes de los postres. El flan de café es una creación gastronómica que combina la elegancia clásica del flan con el intenso y sofisticado aroma del café. Cada bocado es un viaje de sabores y texturas que cautivarán tu paladar. En este artículo, descubriremos el origen de esta exquisita delicia y aprenderemos a prepararla en la comodidad de nuestro hogar.

Origen del Flan de Café

El flan, un postre tradicional que se remonta a la antigua Roma, ha evolucionado a lo largo de los siglos para deleitar a generaciones enteras. Sin embargo, el origen del flan de café es un misterio que se pierde en los recovecos del tiempo. Algunos relatos sugieren que esta delicada combinación de sabores se gestó en los cafés parisinos del siglo XIX, donde los comensales buscaban nuevas y excitantes formas de disfrutar del café. Otros afirman que su creación se produjo en las exquisitas cocinas italianas, donde el café es un elemento central de la vida cotidiana. Sea cual sea su origen, el flan de café se ha convertido en un clásico contemporáneo que deleita a los paladares de todo el mundo.

Información de la receta

  • Raciones: 6 porciones
  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocción: 1 hora y 15 minutos
  • Calorías por ración: Aproximadamente 320 calorías por porción

Ingredientes

  • 1 taza de azúcar (200 g)
  • 4 huevos grandes
  • 1 lata de leche condensada (400 g)
  • 1 taza de café fuerte (240 ml)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (5 ml)
  • Pizca de sal

Preparación

  1. Comenzaremos por preparar el caramelo. En una sartén a fuego medio, agregaremos el azúcar y dejaremos que se derrita lentamente, moviendo ocasionalmente con una cuchara de madera. Una vez que adquiera un color dorado oscuro y se haya convertido en un caramelo líquido, retiraremos del fuego y verteremos rápidamente en el fondo de un molde para flan. Luego, inclinaremos el molde en diferentes direcciones para que el caramelo cubra uniformemente el fondo y los lados. Dejaremos que el caramelo se enfríe y endurezca.
  2. En un tazón grande, batiremos los huevos hasta que estén bien mezclados. Agregaremos la leche condensada y continuaremos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea. Añadiremos el café fuerte, el extracto de vainilla y la pizca de sal, y mezclaremos nuevamente hasta que todos los ingredientes se integren perfectamente.
  3. Verteremos la mezcla sobre el molde preparado con el caramelo, asegurándonos de que quede completamente cubierto. Cubriremos el molde con papel de aluminio y lo colocaremos dentro de una bandeja para horno. Luego, llenaremos la bandeja con agua caliente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura del molde.
  4. Precalentaremos el horno a 180°C (350°F). Colocaremos la bandeja con el molde dentro del horno y hornearemos durante aproximadamente 1 hora y 15 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro del flan, este salga limpio.
  5. Una vez que esté listo, sacaremos el molde del horno y lo dejaremos enfriar a temperatura ambiente. Luego, lo refrigeraremos durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para que el flan adquiera su textura perfecta y los sabores se fusionen armoniosamente.

¡Voilà! Ahora estás listo para deleitar a tus invitados con un irresistible flan de café casero. Este postre cautivará a todos con su suavidad sedosa y su sabor a café profundo. ¡No dudes en experimentar y agregar tu toque personal, como decorarlo con crema batida o espolvorear cacao en polvo antes de servir! Permítete disfrutar de cada cucharada y celebra el encuentro mágico entre el café y el dulce mundo del flan.

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